Los actuales Discípulos de Franz Bardon

Durante su vida, Franz Bardon tuvo numeroso discípulos entre los cuales conocemos los nombres de Lumir Bardon, su hijo, el del Dr. K y el de la Sra Otti Votavova..

Se puede pensar, lógicamente, que tras el fallecimiento del Mago, acaecido en julio de 1958, el título de « discípulo » no puede atribuírselo cualquiera.

Nosotros rechazamos esta lógica pues, conociendo las Leyes Universales, sabemos que no solamente el Ser que fue conocido con el nombre de Franz Bardon no está « muerto » en el sentido literal del término, es decir que no está aniquilado y sin conciencia tan solo por el hecho del final de su cuerpo físico, sino que sigue vivo aunque parezca imposible, poco importa en qué Plano o en qué tipo de cuerpo físico.

Siguiendo con el conocimiento de estas Leyes, sabemos que con solo seguir sus Enseñanzas, ponerlas en práctica, pensar en Él y –aún mejor- invocarle en la apertura de nuestros ejercicios cotidianos, creamos el vínculo esencial por el que Él puede manifestarse. Y Él se manifiesta, se lo aseguramos, de una u otra manera.

De esta manera, Él se convierte en un Guía, en el Maestro por excelencia que vigila a su discípulo. Todos aquellos y aquellas que se han entregado realmente en este Camino de Perfección que Él propone y que, consciente o inconscientemente, recurren a Él, han sentido de manera muy concreta Su Ayuda y Su Presencia.

Por eso no sirve de nada haber conocido a Franz Bardon, durante su vida en su cuerpo físico, para que alguien se diga su discípulo. Uno puede frecuentar un ser toda su vida sin por ello saber que es un Maestro, como tampoco es necesario haber conocido su cuerpo físico, para poder acercársele en espíritu, aunque sea de lejos.

En consecuencia, cualquier hombre o mujer de buena voluntad que tome este Camino se convierte en su discípulo. Y nadie se puede atruibuir hoy día ser « solo y únicamente » el único discípulo de Franz Bardon con el privilegio de divulgar « sus bendiciones en este mundo »… Ni siquiera Dieter Rüggeberg – y bien sabe Dios lo que él trabajó por el Maestro – aunque nunca pretendió tal cosa – lo mismo que el autor de esta Página cuya única pretensión es presentar esta magnífica Obra.

Siempre se ha utilizado una redacción en plural pues un autor, por pudor, desaparece detrás de su texto. El famoso « nosotros » de nuestras redacciones escolares ha dirigido nuestros escritos. El « yo » se va a usar provisonalmente con el fin de aclarar de manera más personal la relación entre Franz Bardon y el autor de esta Página.

Jamás he pretendido haber conocido físicamente a Franz Bardon. Algunos han creído hacer una revelación perniciosa no diciendo sino lo que era verdad : a saber, que yo nunca Le había conocido, y pidiendo así al público, sacar consecuencias poco agradables en mi contra. Ahora bien, en el único libro que yo he escrito con el seudónimo que se conoce, no hay mención alguna sobre mis propias relaciones con este Gran Mago. Si algunos han creído que había tenido lugar un encuentro físico, esta opinión les pertenece. Cuando otros me han escrito personalmente para preguntar sobre este tema, mi Secretariado siempre ha respondido que no había nada de eso. Ultimamente, he hecho transmitir a una Página cuyo creador trabaja en la misma dirección que yo, la afirmación clara y pública de este hecho.

Por consiguiente, yo soy un Discípulo con el mismo grado de sinceridad que aquel o aquella que sigue la Vía propuesta por Franz Bardon.

Para concluír, lo que podría decir públicamwente sobre mis « relaciones » con Franz Bardon es esto : fui llevado a sus escritos y me sumergí en ellos con mi más absoluta entrega; mi recompensa es que enseguida Él Mismo vino también. Pero cualquiera que haya seguido su Vía ha experimentado ya este « contacto » tan profundo e indescriptible. Mi caso no tiene nada de excepcional. Por otra parte, he recibido numerosas cartas reconociendo este tipo de experiencias.